Repite antes de concluir. Una elevación leve aislada, sin síntomas y con el resto del perfil normal, rara vez justifica una decisión inmediata.
Aun así, no todas las elevaciones deben limitarse a «repetir y esperar». Si la cifra es muy elevada, existe ictericia, alteración de la coagulación, dolor importante, deterioro general o sospecha de toxicidad medicamentosa, la valoración debe ser más rápida.
Cuida las condiciones de esa repetición. Si la elevación es leve, no hay síntomas y existe una sospecha razonable de origen muscular, el médico puede plantear repetir la analítica después de un periodo sin ejercicio intenso. La duración debe individualizarse: tres días pueden no ser suficientes tras una sesión especialmente exigente, sobre todo si la CK sigue elevada.
Cuenta el alcohol en cantidades reales, no en impresiones.
Revisa los suplementos, especialmente los de composición poco clara.
Y si el contexto apunta a hígado graso, lo que funciona es reducir el exceso calórico y los azúcares añadidos, la actividad física regular combinando aeróbico y fuerza, y la pérdida de grasa corporal cuando la hay.
Sobre cuánto peso: la guía europea de 2024 distingue niveles. Una pérdida en torno al 5 % puede mejorar la esteatosis; del 7-10 %, aportar beneficio sobre la inflamación; y superior al 10 %, asociarse a mayor probabilidad de mejorar la fibrosis. Conviene entenderlo como una gradación en personas con esteatosis confirmada, no como una receta automática para cualquiera con las transaminasas algo altas.